
Pablo Ruiz, a la guitarra, fue el primero de este grupo que ya lo es en barajar la posibilidad de dedicarse a la música, paso a paso. La idea fue puesta sobre el bajo de Pablo Narváez. Y ahí quedó la cosa, macerando, dando vueltas por la plazoleta de la cabeza, siempre ahí aunque no lo parezca. Amigos y residentes en Cádiz (frase al más puro estilo Kiko Ledgar, el presentador que nunca usaba la misma pareja de calcetines) se pusieron a ello un un día de verano.
Tras el debate inicial y la discusión posterior, ellos dos llegaron a la conclusión de crear un grupo que dispondría de nada menos que siete componentes: dos guitarras (Alvaro Pacheco y Pablo Ruiz), un batería (Pablo Alarcón), un teclado (Pablo Barragán), un bajo, un/a cantante (Laura Ben, actualmente Pedro Armenteros) y un violin (Marta Calderón). En pocas palabras de buenas a primeras, familia numerosa con que gestar el destino de la banda. Y, como dato curioso, muchos Pablos, (un nombre muy indie para un grupo).
Y hablando de nombre, ahora le tocaba el turno al título del grupo y al estilo. Nuevas reuniones y poco tiempo después ya estaban preparados y listos para empezar; al principio en el garaje de uno de los componentes haciendo covers de otros grupos, pero por diversos problemas ensayaron cada vez menos.
Hasta que descubrieron las instalaciones de La Báscula donde rapidamente se inscribieron. Desde entonces ensayan allí. Laura Ben prefirió seguir otro camino y dejar su lugar a Pedro Armenteros. Problemas con los que siempre tiene que acarrear una banda joven que no está dispuesta a quedarse en el camino, a caer en el intento. FORJADORES DEL DESTINO está preparando tres temas para grabar una maqueta que próximamente todos podremos disfrutar. Esperemos que sea pronto para que todos los que lo deseéis podáis escuchar su propuesta musical y seguirlos por los distintos trasmallos sociales.





