AGUALIMPIA Y LA CANTORALA

AGUALIMPIA Y LA CANTORALA

Enviado por Cadizbook.es

En el Cádiz de finales del siglo XVIII, José Díaz Jorge, “Agualimpia”, era matador de toros, hijo
de una rejoneadora apellidada Jorge, que toreaba en Cádiz en tiempos de “la Pajuelera”,
inmortalizada por D. Francisco de Goya.
Según el testimonio del marino gaditano D. José Vargas Ponce, que la vio torear, esta
rejoneadora era hermana de Juan Jorge, que picó un toro desde los hombros de otro torero,
inspirando a Goya, y de Sebastián, alias “Chano”, elegido por los madrileños como antagonista
de Pedro Romero.
El viajero ingles Joseph Townsend, nos cuenta que ambos hermanos fueron cogidos
mortalmente, el mismo día, en la Plaza de Toros de Cádiz, al intentar uno salvar al otro.
Félix Rodríguez encontró en la parroquia de Santa Cruz, el acta de matrimonio de José Díaz
Jorge “Agualimpia” con una cantaora de Cádiz, María Cantoral, “la Cantorala” justo 10 años
después de la trágica muerte de sus tíos, justo en 1796.
Esta boda, que sepamos, fue el primer matrimonio entre un torero y una cantaora flamenca,
costumbre que en Cádiz se generalizó a lo largo del siglo XIX y que tanto se ha repetido ya en
nuestro tiempo.
“Agualimpia” toreó en Madrid, por última vez, en 1802 aunque en los carteles figuraba
como “Gualipia”.
Fue padre de dos toreros, Gaspar y Manuel Díaz Cantoral, los famosos “Lavi”, y de una hija,
Gabriela, que también se casó con un torero, Gabriel Ortega “Chicuco” de Puerto Real.
Diez nietos tuvo “Agualimpia” de su hija Gabriela, cuatro de ellos fueron toreros y tres nietas,
que fueron magníficas cantaoras, también se casaron con toreros, dando origen a la mas
prodigiosa familia taurino-flamenca de la historia, los Ortega.
María “la Cantorala” está recogida en la lista de cantaores antiguos dada por Juanelo a
Demófilo.
Un biznieto de “Agualimpia”, Manuel Díaz, fue novillero y llevó su mismo sobrenombre. El fue
el mentor taurino que trajo a Cádiz a Joselito “el Gallo”.