EL FILLO

Francisco Ortega Vargas, más conocido como el Fillo, nació en Puerto Real en los primeros
años del siglo XIX y aun muy joven pasó a vivir a Sevilla, donde en estos años habían emigrado
muchos gitanos de Cádiz. Allí le encontramos, cantando junto al Planeta, en las dos Escenas
Andaluzas que nos contó Estébanez Calderón.
Cantaba con una voz algo ronca y rozada, voz de broncazo, pero dotada de un intenso
dramatismo para el cante flamenco, modalidad de voz que en su recuerdo es conocida como
voz “afillá”. Se enamoró de una cantaora de Sevilla, María “la Andonda”, quizás algo mas joven
que él y especialista en el cante por soleares.
El Fillo cantaba por todos los estilos conocidos en su tiempo. Era un cantaor largo y nos
transmitió los cantes de su maestro “el Planeta”. En cierta ocasión cantó para Francisco
Montes “Paquiro”, y este le obsequió con una moneda, al parecer falta de peso. El cantaor se
lo reprochó, diciéndole “maestro mi cante ha sido cabal, su moneda no”. Desde entonces se
conocen como Cabales a las Seguiriyas de cambio, modalidad de Seguiriyas que se cantaban
sin guitarra, que parecen emparentadas con las Tonás y de las que posiblemente fue autor “el
Fillo”.
En la década de los 40 del siglo XIX, vivió en Morón, donde niños y jóvenes se le acercaban
para escuchar y aprender sus cantes. Uno de estos niños resultaría ser el cantaor más
importante del siglo, Silverio Franconetti. Una vieja Soleá, rememora esta enseñanza:
“La Andonda” le dijo “al Fillo”
Anda y vete gallo ronco
A cantarle a los chiquillos.
Francisco, tuvo otros dos hermanos cantaores, “Curro Pabla” y “Juan Encueros”. Este último
murió asesinado, apuñalado en una pendencia. “El Fillo”, cantaba años después:
“Mataste a mi hermano,
no te he de perdoná.
Tú le has matao liaito en su capa,
sin jaserte ná.”
Demófilo, nos transmite su nombre dentro de la relación de cantaores sevillanos, a pesar de
haber nacido en Puerto Real. Gustavo Adolfo Bécquer, también le cita en una de sus obras.
Su importancia estriba en haber transmitido los cantes de su maestro y los suyos propios a su
sobrino Tomas “el Nitri”, y a Silverio Franconetti, los más portentosos cantaores del siglo XIX.
- Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios





